El pasado sábado un avión de United Airlines se quedó sin uno de sus motores, poco después de despegar de la ciudad de Denver, y tuvo que regresar al aeropuerto de origen.

Tras la emergencia con el Boeing 777 de United Airlines del pasado sábado en Denver (Colorado), Naru Kurokawa, un ingeniero japonés de 40 años, contó su experiencia en un vuelo a Tokio en un avión del mismo modelo de Japan Airlines, que el 4 de diciembre de 2020 tuvo que realizar un aterrizaje forzoso 40 minutos después de despegar del aeropuerto de Okinawa, debido al fallo de uno de los motores, recoge Reuters.

“Ver videos del vuelo de United Airlines y el motor en llamas me hizo recordar el miedo que experimenté”, apuntó.

Al notar algo extraño con el avión “yo entré en pánico, creí que tal vez iba a morir”, dijo Kurokawa. “Pensé que me volvería loco si aceptaba la idea de la muerte, así que me concentré en grabar la situación”, señaló. Posteriormente publicó los videos y fotos del deterioro del motor en su cuenta de Twitter.

La autoridad japonesa de seguridad en el transporte estableció que las palas del motor izquierdo del Boeing 777 estaban afectadas una por tensión. Al mismo tiempo, se observaron daños en otras partes del avión, incluida la cubierta del motor y el fuselaje. La investigación sobre dicho incidente continúa.

El 20 de febrero, un Boeing 777-200 perdió en pleno vuelo partes de uno de sus motores, que fueron a caer en un vecindario antes de que el avión —en el que viajaban 231 pasajeros y diez miembros de la tripulación— aterrizara de forma segura en el aeropuerto de Denver.

Después de este incidente Japón y el Reino Unido prohibieron temporalmente la operación de ese modelo en sus aeropuertos. EE.UU. ordenó la inspección inmediata de los 777 equipados con el motor de la familia Pratt & Whitney 4000. Al mismo tiempo, este lunes Boeing recomendó a todas las aerolíneas suspender los vuelos de dichos aviones que cuentan con ese tipo de motor.

Por L M