Venezuela denunciará ante la CPI las nuevas amenazas de EE.UU. de imponer sanciones a la petrolera española Repsol por exportar crudo a este país suramericano.

“Nuevas amenazas con sanciones y confesiones de voceros de EE.UU. que prueban la agresión contra Venezuela. Con los recursos de las ventas del petróleo, se adquieren medicinas, alimentos e insumos para nuestro pueblo”, ha escrito este martes el ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, en su cuenta de Twitter.

Poco antes de estas declaraciones, el director para las Américas del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU., Mauricio Claver-Carona, amenazó a la empresa española Repsol por exportar petróleo a Venezuela y violar el bloqueo impuesto por Washington a ese país.

Arreaza califica de crímenes estas acciones de Estados Unidos y asegura que Venezuela elevará una queja al respecto ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya (Países Bajos).

La petrolera española Repsol, a su vez, ha indicado que cumple totalmente con el régimen de sanciones impuesto por la Administración estadounidense, como lo ha hecho siempre y lo seguirá haciendo en lo sucesivo.

Desde que en enero de 2019 Washington reconoció al líder opositor venezolano Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, EE.UU. ha impuesto sanciones a distintas entidades vinculadas al Ejecutivo del presidente legítimo del país bolivariano, Nicolás Maduro, y restringido el comercio de petróleo y oro venezolanos.

Las presiones sobre Repsol empezaron en febrero, cuando el enviado Especial de EE.UU. para Venezuela, Elliott Abrams, dijo que su país hablaría con los representantes del Gobierno español y de la petrolera Repsol para que abandonaran algunas de sus actividades en Venezuela.

Asimismo, Estados Unidos impuso en marzo sanciones a una filial de la petrolera estatal rusa Rosneft por operaciones con petróleo de Venezuela.

Entre tanto, EE.UU. ha desplegado, según informes, varios buques de guerra en la región del mar del Caribe a fin de impedir el ingreso a Venezuela de un buque cisterna con bandera iraní, llamado Clavel, cargado de combustible, y con ello pretende presionar aún más a la nación bolivariana en medio de la lucha contra la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) y crear estados de opinión desfavorables contra el Gobierno.