La Administración del presidente Donald Trump sopesa realizar la primera prueba nuclear de Estados Unidos en casi 30 años, revela un medio local.

Funcionarios del Gobierno de Trump sostuvieron una reunión el 15 de mayo con expertos de las principales agencias de Seguridad Nacional de Estados Unidos en la que discutieron la posibilidad de realizar una prueba nuclear, que sería la primera desde 1992, ha informado este sábado el diario norteamericano Washington Post, citando a un alto cargo de la Casa Blanca y dos exfuncionarios, familiarizados con estas deliberaciones.

De acuerdo con el diario, estas consultas se realizaron después de que autoridades estadounidenses advirtieran de que Rusia y China llevaron a cabo pruebas nucleares de bajo rendimiento; sin embargo, estos señalamientos, que no han sido corroborados con ninguna prueba, han sido rechazados rotundamente por Moscú y Pekín.

Al respecto, Washington Post ha advertido de las consecuencias a gran escala para las relaciones de Estados Unidos con otras potencias nucleares y asegura que revertirá en una moratoria de décadas sobre tales acciones.

La reunión no concluyó con ningún acuerdo para realizar la prueba, pero un alto funcionario de la Administración de EE.UU. dijo que la propuesta es, en gran medida, una conversación en curso, ha señalado el diario.

The Washington Post emite este informe después de que Trump anunciara su intención retirar a su país del Tratado de Cielos Abiertos, tras acusar a Rusia de violarlo. El tratado, que entró en vigencia en 2002, autoriza a los países signatarios a realizar vuelos de observación sobre los territorios de otros estados para verificar movimientos militares.

La Administración Trump ha tomado decisiones que han sacudido la política militar estadounidense en numerosas ocasiones. De hecho, el presidente republicano ya retiró a Estados Unidos del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés) sobre misiles terrestres de mediano alcance, abandonado en 2019.